No concibo mi vida sin la música clásica. No comprendo como hay gente que puede vivir toda una vida sin escuchar a Brahms, o a Chopin, o a Pergolesi. No consigo imaginar cómo pudieron componer obras que representaran todos los estados, todas las emociones, todos lo pensamientos. Y me extraña que no fueran más desgraciados de lo que ya fueron. ¿Puede realmente una mayoría comprender a un genio contemporáneo?
A veces pienso que sólo es posible entenderlos a posteriori, porque son mentes privilegiadas, y me da igual si son trastornos de personalidad, o afectivos, o las dos cosas a la vez. En realidad creo que quienes tienen el trastorno son aquéllos que no saben apreciar las cosas bellas. ¿Puede experimentar la felicidad alguien que no se emociona con la Patética de Beethoven? Reformulo, ¿tienen el mismo corazón las personas que sienten la música que aquéllas que no lo hacen?
Me torturo pensando que es posible que hoy me esté pasando desapercibido o incomprendido del todo alguien que en el futuro pueda ser designado el mayor genio de mi tiempo. Tal vez por eso escucho todo lo que puedo, no quiero perderme un ápice de la creatividad de los grandes (y donde digo los, incluyo a las, que afortunadamente las mujeres están ocupando el lugar que merecen en la composición musical). Creo que es el peor remordimiento con el que podría morirme, no haber sido capaz de entender a un genio coetáneo.
¡Que viva Bach! El mundo no sería igual sin su clave bien temperado. ¡Que vivan Bruckner y Mozart! ¡Que vivan Satie, Mahler, Debussy y Schubert, y Saint-Saëns y Shostakovich! ¡Que vivan Ligeti, Pärt, Reich y Glass! ¡Y que vivan todos los que aún no conozco, pero espero conocer!
Gracias por mostrarme una mejor visión del mundo y enseñarme a ser quien soy.
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